Hora de irse de la playa o la piscina. Recoger todo lo ensuciado y dejar el espacio bien limpio

Los espacios públicos, como su nombre indica, son para compartir y disfrutar, pero no para estropear o deteriorar. Por esta razón, hay que dejarlo todo igual o mejor de lo que estaba para que puedan disfrutarlo otras personas

 

Hora de irse y limpiar todo . Grupo de amigos recoge todos los cascos de las botellas que han tomado protocolo.org - FP Pro

La hora de irse. ¿Recoger y dejarlo todo como estaba? Ser cívicos y respetuosos

La hora de irse de la playa, de la piscina, del campo, etcétera, es una de las más complicadas. La gente está cansada, y con pocas ganas de recoger, pero hay que sacar fuerzas de flaqueza y hacerlo. Hay que dejar todo tal y como estaba, por no decir, que mejor, si es posible. No es una imagen que hable muy bien de nosotros, ese merendero, playa o piscina lleno de papeles, botellas, vasos de plástico, etcétera, etcétera.

La organización es fundamental. Los más pequeños pueden hacer las tareas más sencillas, como recoger papeles, bolsas, botellas, meter tuppers en las bolsas, recoger toallas, juguetes, etcétera. Los mayores serán los encargados de las tareas un poco más complicadas o peligrosas como desmotar una tienda de campaña, cerrar una sombrilla o plegar una mesa y cualquier otra tarea que requiera fuerza, el uso de alguna herramienta o que sea para una persona con cierta maña o habilidad.

Si estamos bien organizados, no es tan complicado. Los mayores se pueden encargar de las tareas más complicadas. Cerrar sillas, mesas, quitar la sombrilla, cerrar los tuppers y la nevera. Y si hay una tienda o tenderete similar, desmontarlo los mayores. Cualquier cosa que necesite de una cierta habilidad, fuerza, o la utilización de herramienta debe quedar al cargo de los mayores.

No hay excusas que valgan para dejar un espacio público sucio

Las prisas, una tormenta repentina, se hace de noche, etcétera, no pueden servir de disculpa para salir corriendo y dejar el espacio que hemos ocupado sucio y lleno de porquería. Hay que ser previsores con el nuestro tiempo y con el tiempo meteorológico. Si vemos que se hace tarde, que se hace de noche o que se pone de tormenta, empezamos a recoger antes.

Tampoco valen los 'trucos' de ocultar basura, para no tener que recogerla. Es decir, eso de enterrar latas en la arena, esconder basura entre la hierba o cosas por el estilo no es de recibo. Además, en determinados casos, como en el campo, un envase de vidrio dejado en el suelo puede ser el origen de un incendio, por su efecto lupa.

Antes de irse, es aconsejable hacer una revisión general para que el sitio quede tal y como nos lo encontramos al llegar. Nada de marcharse con lo puesto y dejar todo hecho un asco; incluso puede ser motivo de multa, cosa que no estaría nada mal, por cochinos.

Limpiar lo ensuciado es una cuestión de responsabilidad y civismo. Respetar y conservar los espacios públicos para el uso y disfrute de todo el mundo es una obligación. Además, si llevamos niños pequeños será una buena manera de darles un buen ejemplo y una buena enseñanza.

Para terminar, indicar que si no hay papeleras o contenedores cerca donde depositar la basura, tampoco podemos utilizarlo como disculpa. Podemos cargar unas bolsas y dejarlas de camino. O incluso, a lo mejor tenemos que llevar las bolsas hasta el contenedor de nuestra calle.