10 sugerencias para ser un buen conversador en sociedad

Una conversación en un cóctel o alrededor de una mesa no puede convertirse en un monólogo ni en una conferencia

Revista TELVA

 

Conversar. Conversacion de amigos Levo

Conversaciones. Decálogo de la buena socialité

Las tertulias y las conversaciones, sean en el ámbito que sean, desde el trabajo a la mesa, deben ser respetuosas y cordiales, para evitar situaciones desagradables o comprometidas.

1. En una conversación polémica en una cena cada comensal debe defender, de entrada, una posición concreta. "En general tendemos a saltarnos el turno de réplica, igual que sucede en nuestro Congreso de los Diputados. Además el español, desgraciadamente, tiende a hablar demasiado alto", comenta Luis Antonio de Villena.

El anfitrión debe respetar a todo el mundo y, en principio, no ponerse a favor de nadie para no molestar a sus invitados. Aunque debe velar para que no se pierda la educación ni las formas.

2. Para ser un buen conversador son fundamentales la fluídez de palabra y el sentido del humor. "Recuerdo que en una de las tertulias de Juan Benet, el antiguo duque de Alba, Jesús Aguirre, se marchó en alguna ocasión porque le gastaron algunas bromas. Hay que tener cierto aguante, pero dentro de la educación. Si a uno le insultan, está bien marcharse", explica Luis Antonio de Villena.

3. Para favorecer que la gente se encuentre cómoda en una cena, es bueno hacer algo informal para que todos se puedan mezclar en algún momento.

4. "Hay que estar dispuesto a escuchar, aprender, ser tolerante con las opiniones controvertidas y distintas, estar dispuesto a cambiar tu punto de vista y no acaparar la conversación", comenta la empresaria Carla Royo-Villanova.

Conversar. Charla en la calle Heavily Blunted

5. " Lo que no debe hacerse nunca es criticar: esa persona puede ser amiga del anfitrión, lo cual es un horror", señala el periodista Josemi Rodríguez-Sieiro.

6. " Prohibido hablar de enfermedades, aburre muchísimo y cansa. Ni tocar temas financieros personales", añade Rodríguez-Sieiro. "La mayoría de las veces, cuando alguien hace una confesión personal, lo mejor es escuchar y no opinar. Los problemas personales suelen ser para reuniones más pequeñas, entre amigos íntimos. Otro error: hablar de uno mismo sin parar. Pero hay gente a la que le encanta escucharse".

7. Un buen conversador es culto, conoce el tema del que habla pero también es ameno, no se dedica a disertar, a dar lecciones. En todo caso, si las da, deben ser muy cortas, para que la conversación no acabe convertida en un monólogo.

8. Es clave tener anécdotas que contar y saber contarlas de una manera interesante y divertida. Todo el mundo suele quedarse con estos momentos brillantes.

9. Las tertulias, propiamente, suelen hacerse después de la cena. En una mesa conviene hablar un poco con la persona de la izquierda y un poco con la de la derecha. A menos que la mesa sea redonda.

10. Sobre todo, hay que demostrar interés por el tema y dar una opinión: eso es una conversación. Si no, se convierte en un monólogo o una conferencia.