El título del Papa.

El título de Papa, derivado del griego (pappas-padre), fue el que llevaron todos los Obispos en general hasta el siglo VI.

Guía de Protocolo Diplomático.

 

Imagen Genérica Protocolo y Etiqueta protocolo.org

DEL PAPA.

"Stá come torre, fermo, che non crolla Giammai la cima, per soffiar dei venti". (DANTE, Purg. V. 14).

El título de Papa, derivado del griego (pappas-padre), fue el que llevaron todos los Obispos en general hasta el siglo VI, en que empezó ya a desigaarse con este nombre al Obispo de Roma, y Gregorio VII, en 1081, en el primer Concilio Lateranense, se atribuyó este título con que desde entonces se distingue al sucesor de San Pedro.

Las prerrogativas del Papa son inmensas, porque como la Santa Sede es el centro de la unidad católica, él es quien tiene el privilegio de las decisiones concernientes a la fe; decisiones que deben recibirse con sumisión, pues sus decretos dogmáticos pueden obligar a la misma Iglesia. Sus sentencias son inapelables y obligatorias para todos los fieles.

Elegido Papa por el Sacro Colegio, nadie le confirma en su alto puesto; porque siendo él, Padre espiritual de todos los Soberanos, el Ceremonial diplomático le ha concedido que pase antes de todos los Monarcas, y por eso los Nuncios, son siempre Decanos del Cuerpo Diplomático en las Cortes Católicas.

El Papa hace observar losCánones, convoca los Concilios, nombra los Cardenales, nombra o confirma (según los países), los Obispos; lanza las excomuniones, y las perdona; concede las indulgencias; mantiene la unidad del dogma; concede las dispensas; proclama las canonizaciones, erige las Catedrales y las Metropolitanas; divide los Obispados y traslada y juzga a los Obispos; dispensa la edad para recibir las Sagradas Ordenes; crea o suprime Ordenes religiosas; dirige las misiones de la Propaganda de la Fe; juzga los escritos que pueden ser contrarios a ella, rechazándolos; interviene directamente, cuando las autoridades eclesiásticas, en cualquier parte que sea, descuidan sus deberes, y por medio de escritos o ex-cátedra, pronuncia sus decisiones. (Se dice que pronuncia una decisión ex-catedra, cuando, bien en un Concilio, bien fuera de él, con amenaza de excomunión o sin ella, en nombre de los Apóstoles, dicta una. resolución relativa al dogma o a la moral).

El Papa, desde que el Concilio Ecuménico, reunido en el Vaticano el año de 1870, proclamó el dogma de la "Infalibilidad del Pontífice", cortó completamente las discusiones teológicas sobre la sumisión o la supremacía del Papa respecto a los Concilios, que hoy tienen que acortar sus resoluciones.

Desde San Pedro hasta León XIII, elegido Pontífice en 1878, han ocupado la Silla apostólica 253 Papas, de los cuales seis solamente han sido de origen español, contando al famoso antipapa Pedro de Luna (Benedicto XIII), a saber: San Melquíades (311), San Dámaso (366), Benedicto XIII (28 de Setiembre de 1394), Clemente VIII (elegido en Aragón en 1424, renunció en 1429), Calixto III (1455) y Alejandro VI (1492).

Las demás nacionalidades han tenido la siguiente representación: 15 Papas franceses, 13 griegos, 8 sirios, 6 alemanes, 2 africanos, 2 dálmatas, un inglés, un portugués, un holandés y un suizo; los demás han sido todos italianos, y desde Clemente VII (1523) no se ha interrumpido la costumbre de elegirlos siempre entre los Cardenales de esta nacionalidad (1).

(Nota 1). También se nota la preponderancia de la nacionalidad italiana, en los Generales de la Compañía de Jesús, a pesar de su origen español.

Una estadística publicada en 1880, nos ha proporcionado la lista de los nombres y el origen de los Generales de la Compañía, que es como sigue: San Ignacio de Loyola (fundador, 1541); Layney, también español (1558), como San Francisco de Borja (1565); Mercurian, belga (1323); Acquaviva, napolitano(1581); Vitelleschi, romano(1615); Caraffa, napolitano (1646); Piccolomini, florentino (1649); Gotifredo, romano (1652i; Goswin Nickel, alemán (1652); Oliva, genovés (1664), Ch. de Noyelle, belga (1682); Tirso Gonzalez, español (1687); Tamburini, modenés (1706); Retz, bohemio (1730); Visconti, milanés (1751); Centurioni, genovés (1755|; Ricci, florentino (1768); Brozozowski, polaco (1803); Fortis, veronés (1820); Roothan, holandés (1839); Beckx, holandés (1853)..

De modo que son once italianos, cuatro españoles, tres belgras, dos holandeses, un austríaco, un polaco y un alemán.

Sin embargo, a pesar de esta preponderancia, no existe ninguna disposición canónica sobre nacionalidades (porque sería contraria al espíritu universal de la Iglesia), y sólo razones de conveniencia política han originado este exclusivismo.

Exclusivismo que hace exclamar al notable publicista Rugiero Bonghi, al hablar de la reciente mediación del Santo Padre en el conflicto que surgió entre España y Alemania, sobre la soberanía de las Carolinas: "¿Por qué nos molesta esta preponderancia del Papado? El Papa es un italiano, y el Papado es una institución italiana. El honor que se hace a la persona y a la institución, es también un honor tributado a Italia". (Leone XIII, il Papato e la mediasione, Nuova Antología, año XX, 16 Octubre de 1885, página 714).

Tampoco respecto a la edad que se necesitaba para ser elegido Pontífice se conoce más disposición que la prudencia con que hoy se confieren los Capelos cardenalicios, pero hasta el siglo XI no se atuvieron a ninguna regla; así es que Alejandro I (año 109), Juan XII (año 956), Benedicto IX (año 1033) y Clemente III (1080), fueron elegidos Pontífices antes de cumplir 20 años de edad, y San Agaton (682), en cambio, fue elegido cuando tenía ya 103 años.