Accidente o percance. Cómo actuar. Qué decir. Qué hacer

En esos momentos no sabemos qué hacer y a nuestro alrededor ocurre lo mismo. Hay que mantener la calma

 

Platos rotos. Accidente o percance. Ralph Aichinger

Un pequeño contratiempo con los invitados ¿Qué hacer?

No es demasiado extraño cuando visitamos la casa de algún amigo o familiar que ocurra algún tipo de accidente o percance como manchar un vestido al servir, romper algún objeto, etcétera. En esos momentos no sabemos qué hacer y a nuestro alrededor suele ocurrir lo mismo. No hay que preocuparse todo tiene solución. Lo primero es mantener la calma.

¡Qué mala suerte! Tranquilidad que todo tiene arreglo

1. Si al servir manchamos a uno de nuestros invitados, bien seamos nosotros como anfitrión de la velada, o bien sea el personal de servicio, deberemos pedir disculpas, en primer lugar, y luego ofrecer un quitamanchas o bien invitarle/acompañarle al baño para que trate de quitarse la mancha. No debemos lanzarnos sobre el invitado y tratar de quitar la mancha frotando. No se toca al invitado.

Si no se soluciona, se le puede ofrecer pagar la limpieza (tintorería de esa prenda, traje o vestido) y, si se puede, tratar de ofrecerle alguna prenda para que pueda continuar disfrutando de la fiesta (una blusa, una camisa...) o bien poner a su disposición un transporte que pueda ir a su casa u hotel a recoger un nuevo vestuario.

Si nos manchan a nosotros, como invitado, no debemos empezar a protestar, chillar o regañar al empleado o enfadarnos con el anfitrión. Debemos mantener la calma y la compostura (aunque el traje/vestido nos haya costado un montón de dinero o sea un diseño exclusivo). Estos percances ocurren y son inevitables.

Este mismo comportamiento hay que tener en el caso de que el percance se produzca entre invitados (si un invitado le mancha a otro invitado al servir el vino, etc.).

2. Romper algún objeto. Si en el transcurso de la velada rompemos algún objeto, tropezamos y rompemos un jarrón, un espejo, una lámpara o cualquier otro incidente, lo primero que hay que hacer es mantener la calma. Después de forma educada debemos indicar que no importa y que no se preocupe. Se recoge y se le quita importancia al incidente.

Si hemos sido nosotros los causantes del percance, como invitado, debemos ofrecernos a pagar el objeto roto o estropeado o bien a reponerlo. Aunque, seguramente, obtengamos una negativa, deberemos averiguar el valor del objeto y tratar de comprar uno igual para enviárselo a los anfitriones. No hay que preguntar directamente a los anfitriones por el precio o el lugar donde lo compraron. Debemos ser discretos y tratar de averiguarlo nosotros por nuestra cuenta.

De cualquier manera si enviamos unas flores al día siguiente con una tarjeta pidiendo disculpas por el incidente quedaremos estupendamente.

Un comportamiento similar debemos tener si ocurre un incidente de este tipo con algún invitado. Puede ser un simple despiste y se sienta encima de nuestras gafas, o de nuestro bolso, un tropiezo, etc.

3. Desaparición o extravío de objetos. El anfitrión debe responder a tal hecho y ofrecer sus disculpas. Buscará con calma el objeto extraviado y lo devolverá. En caso de no encontrarlo, tratará de reponerlo. Si sospecha de alguno de sus invitados e, incluso, lo sabe seguro, no hay que poner en evidencia en público a nadie. ( Ver anécdota sobre este tema de Winston Churchill )

Resumiendo, ante cualquier percance o accidente, hay que mantener la compostura, tratar de buscar soluciones y ofrecer disculpas. Con una buena educación es posible salir al paso de cualquier incidente por grave que nos pueda parecer.