Cómo ser la invitada perfecta a una boda. El protocolo de las invitadas a una boda

Los invitados a una boda deben seguir algunas reglas de etiqueta' no escritas pero harán que los novios se sientan más agradecidos con nosotros

 

Invitada perfecta a una boda. Celebrado la boda de unos amigos protocolo.org - FP Pro

Normas de etiqueta que no debemos olvidar si asistimos como invitadas a una boda

¿Qué hacemos cuando nos invitan a una boda? Además de contestar lo antes posible a la invitación, si lo hacemos de forma afirmativa, hay que ponerse en marcha. Aunque no vayamos a ir, también la contestación, excusando nuestra asistencia, debe ser lo más rápida posible.

Dejando a un lado el tema de los regalos, tratado en otros artículos del portal, vamos a ver cómo debemos vestirnos para acudir a esa boda.

Reglas de etiqueta para ser la invitada perfecta

1. Qué tipo de boda quieren celebrar los novios.

La boda es civil, religiosa o por alguno de los muchos 'ritos' que existen en el mundo -unos más llamativos que otros-. Una vez que lo sepamos entonces podemos elegir el atuendo acorde al tipo de celebración. Debemos tener en cuenta, que las bodas que se celebran en templos religiosos 'exigen' un poco de mesura a la hora de vestir. Es decir, en cuestiones de escotes, faldas, hombros descubiertos... hay que ser prudentes. Luego fuera del templo, si queremos, podemos ir más 'ligeros' de ropa.

También, el caso de que la boda sea en otro país con otra cultura u otras tradiciones, debemos 'adaptarnos' a ellas, en la medida de lo posible.

2. Lazos con los novios.

El grado de parentesco o amistad que nos una con los novios es un factor a tener en cuenta. Aunque no es una norma  obligatoria, a mayor cercanía más arreglado se suele ir. Sin decir por ello, que los más 'lejanos' en parentesco o amistad tengan que ir peor arreglados. Pero es una costumbre el arreglarse un poco más cuando es alguien muy cercano. Seguro que hemos oído alguna vez esa frase de: "Pero vas a ir así vestida a la boda de hermano, de tu tío...". Ahí lo dejamos.

3. Las prohibiciones de los colores para un acudir a una boda.

Son más tópicos que realidades, siempre que se sigan unas sencillas reglas. Ni blanco, ni negro total. Es decir, vestir todo de blanco o de negro. Se pueden utilizar estos colores siempre que no sean predominantes o únicos. Un vestido negro con un cinturón dorado, una chaquetilla roja o de cualquier otro color que combine y algún que otro complemento más, es perfecto. Lo mismo para el color blanco. Solo hay que 'romper' con la uniformidad de uno de estos colores 'prohibidos'.

4. La hora de la boda.

Muy importante. El horario condiciona cosas tales como: el largo del vestido, el uso de sombrero o tocado, el tacón del calzado, el bolso e incluso el tipo de peinado. Por supuesto, son solo recomendaciones. Luego cada cual puede hacer lo que considere oportuno. Pero es bueno tener en cuenta que la hora de celebración de una boda es un condicionante importante a la hora de vestirse.

Podemos indicar como una regla no escrita, generalmente aceptada, que del día a la noche:

- Los sombreros o tocados decrecen en tamaño -incluso, desaparecen-.

- El zapato del tacón, se 'alarga'. Se visten zapatos con más tacón.

- El pelo se recoge un poco más. Se suele llevar más suelto de día y más recogido por la noche.

- El tamaño del bolso también suele 'mermar' a medida que pasan las horas del día.

- El largo del vestuario crece. Se utilizan faldas y vestidos más largos.

- Los colores más vivos se suelen utilizar durante el día, y se van 'apagando' poco a poco a media que llega la noche.

- Los brillos, lentejuelas, etcétera. mejor para la tarde-noche.

- El maquillaje se hace un poco más intenso a medida que se alcanza la noche.

Como hemos comentado, no es algo obligatorio, pero si es bueno tenerlo en cuenta.

Invitadas a una boda. Vestuario de invitadas a una boda protocolo.org - FP Pro

5. El dilema del sombrero o tocado.

Por regla general, no se quita de la cabeza ni el sombrero, ni el tocado. Pero, como toda 'regla' tiene sus excepciones. Por ejemplo, cuando se lucen modelos muy grandes que pueden molestar, estorbar o incomodar a la hora de la comida. Entonces, se puede retirar. Por esta razón, es mucho mejor, elegir modelos de un tamaño razonable, para evitar molestar a otros invitados tanto en la ceremonia como en el banquete. La prudencia no está reñida con la elegancia.

6. La hora del banquete. ¿Dónde me siento?

La pregunta más acertada sería ¿dónde me sientan? Porque si todo está bien organizado, cada invitado tendrá su sitio asignado de antemano. Habrá un plano de mesa, o bien un cartel indicativo en el que podremos ver nuestro nombre. Incluso, algún responsable del establecimiento nos puede indicar cúal es nuestro sitio y nuestra mesa.

7. Conversaciones y comportamiento en la mesa.

No hay mucho que decir, porque el portal está lleno de artículos sobre estos temas. Hay que tener cuidado con los temas de conversación y con lo que habla en la mesa. No todo el mundo es lo discreto que debería ser.

En cuanto al comportamiento, solo hay que tener el de cualquier persona bien educada. Saber estar en la mesa, saber utilizar los cubiertos, saber mantener una postura correcta, saber comer de forma correcta, etcétera.