Atender a las invitaciones para eventos comerciales o publicitarios

Suelen ser bastante habituales las presentaciones de nuevos productos o servicios que se hacen de forma pública mediante una invitación

 

Presentación comercial. Presentación comercial thumprchgo - Pixabay

Qué hacer cuando nos invitan a una presentación comercial o publicitaria

Los compromisos "comerciales"

No hace falta ser famoso ni desempeñar un alto cargo para tener que cumplir con algunos "compromisos sociales". Simplemente por ser cliente de una marca, por ser miembro de una sociedad recreativa, por ser socio de una organización, o bien por cualquier otro motivo similar nos pueden invitar a un cóctel, a un vino español o a un aperitivo. Suelen ser eventos de un marcado carácter comercial o publicitario, en los que se aprovecha para presentar algún tipo de producto o servicio. También, pueden ser "ceremonias" para inaugurar alguna sede, establecimiento u oficina nueva, presentar una nueva imagen corporativa, etcétera.

El motivo "comercial o publicitario" del evento no quiere decir que no haya que atender a una invitación de este tipo igual que haríamos con cualquier otra "invitación social". Por ejemplo, habría que contestar lo antes posible confirmando o excusando la asistencia y atendiendo a la etiqueta que marca la invitación o la hora de celebración del evento.

Aperitivo - Tomar una copa. Aperitivo - Agasajo - Vino español - Cóctel beboplu - Pixabay

Consejos para atender una invitación "comercial"

1. Si la invitación no es muy específica, es decir, no aportan demasiados datos que nos puedan dar alguna "pista" sobre el tipo de evento, sería bueno tratar de informarse a este respecto -a todo invitado le gusta saber a qué le invitan y el motivo-. Hay ciertas invitaciones "comerciales" que enmascaran sus eventos como un acontecimiento "social", como algo interesante para el invitado y al final se convierten en una "encerrona" para tratar de vendernos algo. Cuidado con las invitaciones "demasiado "genéricas" o estandarizadas.

2. Si la invitación tiene un teléfono o correo electrónico -mail- de contacto, precedido de las siglas R.S.P.V.o bien S.R.C., debemos confirmar o declinar la invitación lo antes posibles. Los organizadores nos lo agradecerán.

3. Vestuario -dress code-. Si en la invitación no se indica nada sobre la etiqueta a seguir, habrá que recurrir a los parámetros clásicos para elegir un vestuario apropiado a la ocasión: hora, lugar, motivo y época del año. Si queremos matizar, que en este tipo de eventos más "comerciales" que sociales un vestuario clásico para ir a trabajar, suele ser "suficiente" para cumplir con las reglas de etiqueta.

4. Presentaciones. Si no hay alguna persona que nos presente, podemos utilizar la forma de la autopresentación para darnos a conocer. Eso sí, no debemos interrumpir conversaciones o meternos en "corrillos" o pequeños grupos. Hay que hacerlo a título individual.

5. Networking. Lo que conocemos en español como relacionarse. Es bueno darse a conocer y hacer relaciones que puede ser de gran utilidad para nuestra profesión o para cualquier otra cosa en un futuro próximo. Una cosa a tener en cuenta, " lo poco agrada y lo mucho enfada ". No es cuestión de tratar de conocer a todo el mundo, y repartir tarjetas de visita como si fuera un repartidor de propaganda.

6. Prudencia. Es una palabra importante a tener en cuenta durante todo el acto. Hay que ser prudentes comiendo, bebiendo, hablando, gesticulando, etcétera.

7. Buenos modales. En cualquier tipo de evento tenemos "muchos ojos" encima. No hagamos nada de lo que nos podamos arrepentir. Aunque pensemos que nadie nos ve. Y menos, hoy en día, que hay móviles, cámaras de seguridad y otros dispositivos que todo lo graban. Seamos correctos y educados en todo momento.

8. Ni el más "madrugador" ni el más "trasnochador". No tenemos que llegar antes de la hora prevista ni ser los últimos en irnos. Tampoco, nada de "despedirse a la francesa". Al menos hay que despedirse de las personas con las que hemos hablado y, si es posible y no están muy ocupados, de los anfitriones o personas que nos han invitado.