Los turistas chinos, ¿maleducados?

Los turistas chinos no parece que se comporten de forma correcta cuando salen de su país, o al menos así lo afirman algunos medios.

 

Gente en China. Paseando por la calle East Nanjing Road. Tim Sheerman-Chase

Los turistas chinos, ¿maleducados?

Las autoridades Chinas han publicado una guía de buenas maneras, de 64 páginas, para los turistas chinos que viajen al extranjero. En ella hacen referencia a comportamientos poco adecuados o gestos poco educados como meterse el dedo en la nariz, sorber a la hora de beber, orinar en la calle, comer con la boca abierta o hacer ruido con la boca mientras comen o beben, robar objetos tales como cubiertos, toallas, chalecos salvavidas de los aviones, etcétera.

Según relata la televisión estatal China, una madre, en un restaurante de Hong Kong, hizo orinar a su hijo en una botella. Seguramente serán casos anécdoticos, los que se reflejan en la prensa, pero no dejan de tener su relevancia si tenemos en cuenta el número creciente de turistas chinos que visitan cada año otros países del mundo.

El creciente auge económico, el aumento de una clase media o acomodada, hacen que el número de ciudadanos chinos que salen fuera de su país, con fines vacacionales, vaya en constante aumento.

"La guía del turista bien educado", pretende dar unas pautas o directrices sobre lo que no deben hacer sus ciudadanos cuando estén de visita en otros países. Hay consejos o recomendaciones generales y otras adaptadas a cada país en particular. Esta guía ha sido publicada por el Partido Comunista en cumplimiento de la primera Ley sobre Turismo de China -entró en vigor el pasado 1 de octubre-, con motivo de la celebración del Día de la Educación.

En algunos medios se recogen noticias curiosas como la publicada hace tiempo sobre un grupo de turistas Chinos que se intentaron llevar los cubiertos utilizados durante un vuelo en la Singapur Airlines. También fue muy sonada la pintada sobre un templo de Luxor -Egipto- de un joven chino al que se le ocurrió escribir: "Ding Jin Hao estuvo aquí", como si se se tratase de un simple muro de ladrillo de cualquier ciudad del planeta.

No es el primer ciudadano chino que declara: "Me siento avergonzado cada vez que veo a los turistas chinos hablando a voces en público, escupiendo o escribiendo en las paredes", ha dicho un estudiante de 24 años, Hua. Tenemos que aprender a comportarnos y dejar a un lado algunas de nuestras costumbres o comportamientos poco educados, ha declarado otro estudiante, como escupir en el suelo, hablar con un tono de voz muy alto, hacer nuestras necesidades en lugares no adecuados, salir a la calle en ropa interior o comportamientos similares.

Las generalizaciones no son buenas, y no todos los turistas chinos se comportan de esta manera. Seguramente esta guía de buenas maneras haría falta publicarla en muchos otros países del mundo, no solo en China.