Paul Smith. El estilo masculino. Elegancia en el vestir

¿Cuál es el error más repetido en el hombre a la hora de vestir?

Revista El Semanal

 

Moda hombre. Maniquí moda hombre 3dman_eu - Pixabay

Estilo Masculino según el diseñador Paul Smith

¿Cuál es el error más repetido en el hombre a la hora de vestir?

No preocuparse demasiado por ello. No conocerse a uno mismo. A veces se quiere vestir de una manera demasiado juvenil o dar aspecto de aventurero. Ambas cosas pueden ser inadecuadas. Hay que vestir según la profesión.

Pero no pretenderá que nos pasemos horas delante del espejo.

Es importante ensayar los atuendos, probar. Por ejemplo, aunque ahora se Ileve el pantalón más ancho, a una persona baja de estatura le sienta fatal, es mejor uno mas estrecho. Lo mismo sucede con los colores, no se puede abusar de los grises y azules. Si uno tiene la piel pálida, tiene que elegir colores fuertes, nada de tonos pálidos, porque parecerá enfermo.

¿Cuál es la prenda básica que siempre hay que tener a mano?

Siempre trajes oscuros, sencillos, a los que se pueda dar un toque personal metiendo un poco de color en la camisa o en la corbata. Vivimos una época en la que el reino del monocolor (negro o blanco) ha dado paso a la influencia cromática.

¿Cómo viste el hombre?

El hombre intenta uniformarse en vez de buscar la individualidad y la personalidad. Cada uno debe vestir como individuo: tal y como es y como siente. Es lo más importante. Nunca está de más tener un poco de sentido del humor a la hora de vestir. Eso no significa que se vista de payaso con un traje de cuadros chillones, sino que ese sentido del humor lo aplique en el reloj, en los calcetines...

¿Y los medios de comunicación?

Ellos tienen también su cierta parte de "responsabilidad", al ser en cierta medida educadores sociales. Llegan a miles de personas, las cuales en muchos casos los toman como "imagen". Y podemos ver a ciertos "periodistas" cometiendo verdaderas "faltas" de educación (como por ejemplo, tratar de tú al Presidente del Gobierno).

¿Falta preparación, en general?

Puede ser posible. Se está dando una serie de circunstancias, en las que las personas estamos muy preparadas, profesionalmente hablando, pero se están dejando de lado otros valores de suma importancia, entre ellos la educación.

¿Y cómo se logra ese toque de humor o quitar seriedad a un atuendo clásico?

Es muy simple. Por ejemplo, llevando un traje de raya diplomática azul oscuro, pero combinado con unos calcetines de lana fina color rosa chicle, en vez de los previsibles calcetines negros o ejecutivos.

¿Cuál es la manera más adecuada de llevar un traje?

Últimamente nunca llevo corbata, prefiero un traje clásico con una camisa abierta pero de colores fuertes o con estampados a rayas o a cuadros.

Tengo que llevar un abrigo y no se que largo elegir. Aconséjeme.

Depende de la situación o de la actividad. Si va a estar todo el día de un lado para otro, caminando mucho, el abrigo largo casi hasta los tobillos es el más adecuado: abrigos largos que se confeccionan en tejidos suaves y que pesan poco. Para conducir es recomendable un tres cuartos.

¿En qué colores?

Hay que desterrar el color negro y el azul marino. Los colores mas actuales se inspiran en el Ejército y en el campo.

¿Y los zapatos?

Tienen que ser siempre de calidad. Es el único aspecto donde no se puede ahorrar. Pero también me gustan mucho las zapatillas deportivas, incluso con traje.

Da mucha importancia al calcetín.

Si, creo que es una forma de mostrar la personalidad de uno mismo. Nada de ejecutivos que uniforman.

Esta temporada triunfa el estilo inglés, y usted tendrá algo que decir...

Si, todo es muy británico: los cortes, los trajes, las telas... Pero se ha suavizado. Ahora no tenemos la rigidez tan británica de adoptar dos maneras distintas de vestir según se esté en la ciudad o en el campo. Ahora se pueden mezclar.

Nota:

PAUL SMITH. 54 años. Inglés. Diseñador, con marca propia. Lleva más de 30 años en el mundo de la moda, desde que empezó como dependiente en una sastrería. Presentó su primera colección en 1976 en un modesto hotel de un barrio de Paris (Odeón), al que solo asistió un comprador. Hoy su empresa factura casi 50.000 millones de pesetas al año. Entre sus clientes mas conocidos figuran cantantes y actores como David Bowie o Johnny Depp.