Beijing celebra su 'primer día con colas' para enseñar las buenas maneras a sus habitantes de cara a los Juegos Olímpicos.

Me comprometo a participar de forma voluntaria y hacer cola y ser un ciudadano civilizado para alcanzar la gloria para nuestra madre patria y conseguir honor en los JJOO.

 

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La capital china ha celebrado su primer 'día de hacer cola', una actividad que organizará cada mes y con la que espera concienciar a la población local de la importancia de las buenas maneras de cara a los próximos Juegos Olímpicos de 2008.

El día 11 de cada mes, que ha sido escogido por el gobierno municipal por su teórico parecido con dos personas en fila, servirá para concienciar a los beijineses de lo que el país se juega en las Olimpiadas: China será el gran centro de atención mundial y de ninguna manera los preparativos pueden verse arruinados por unos cuantos millones de 'asilvestrados' habitantes.

'Me comprometo a participar de forma voluntaria y hacer cola y ser un ciudadano civilizado para alcanzar la gloria para nuestra madre patria y conseguir honor en los JJOO', era el particular juramento de los voluntarios participantes en la campaña.

'Haz la cola educadamente. Da la bienvenida a los JJOO de manera ordenada y civilizada', rezan los carteles que adornan las paradas de autobús. 'No te cueles, espera en fila', explicaban, de forma más sucinta, las bandas que adornaban a los voluntarios.

Los voluntarios tomaron las calles del centro de la ciudad y las paradas de autobús; en el subsuelo, las colas se multiplicaban y ocupaban hasta los andenes del metro, donde los beijineses esperaban pacientemente en fila india para entrar en los vagones, en colas poco prácticas que terminaban impidiendo el paso de los pasajeros.

Aunque la campaña pretende acabar con el molesto hábito chino de saltarse las colas (con empujones si es necesario), también incluye otra de las costumbres más rechazadas por los turistas que visitan el país asiático, los escupitajos, que a partir de ahora serán penados, a la vista de lo poco efectivas que han sido las reconvenciones de palabra, con multas de 50 yuanes (unos cinco euros).

Una suma nada despreciable, según recuerda la agencia oficial Xinhua, habida cuenta de que en Beijing ese dinero 'es el ingreso diario de un licenciado universitario, y se pueden comprar 16 billetes de metro o 100 paquetes de 'kleenex''.

'Los Juegos se acercan pero los malos hábitos permanecen en la ciudad. Deberíamos mostrar a nuestros huéspedes extranjeros la cortesía del pueblo chino', declaraba una anciana, defensora de la campaña.

'La gente cree que los beijineses escupimos y tiramos basura al suelo, pero no es cierto. Si te fijas, verás que los que lo hacen son personas llegadas de otras partes del país', argüía, sin embargo, una orgullosa capitalina.

El año pasado el Ayuntamiento beijinés ya lanzó una campaña de sonrisas y ofreció cursillos a dependientes y otros empleados del sector servicios, como taxistas, sobre las normas básicas de etiqueta.