Educación en lugares públicos. Comportamiento y reglas de cortesía en los espacios públicos

En los espacios públicos hay que guardar unas normas de comportamiento por parte de todos los usuarios de estos lugares comunes

 

Butacas. Butacas de un teatro. stock.xchng.vi

Compartir y respetar los espacios públicos: reglas de cortesía y buenos modales

Buenos modales y buena convivencia en nuestra vida diaria

Salvo que vivamos alejados de la civilización -como auténticos ermitaños-, bien sea en la ciudad, o en una pequeña población, tenemos que hacer vida social.

La vida diaria nos hace compartir espacios públicos donde deberían guardarse unas mínimas normas de buen comportamiento. Aunque la mayoría de estas reglas han ido evolucionando con el tiempo y el tipo de vida que llevamos, tampoco hay que olvidarse de poner en práctica  unas mínimas normas de cortesía que hacen que la vida diaria sea algo más agradable para todos. Eso sí, valorando en cada momento, el lugar y las circunstancias particulares de cada situación -por ejemplo, si cedemos el paso a las mujeres en una puerta de un sitio público, como el metro, es fácil que podamos pasarnos mucho tiempo en esa puerta dejando pasar a otras muchas personas-.

Transporte público

Autobús. Pasajeros de un autobús de línea Seattle Municipal Archives

Como reglas generales para todo tipo de transportes (autobuses, metro, trenes de cercanías, etc.), debemos tener en cuenta, entre otras, las siguientes sugerencias:

1. Se debería ceder el asiento a las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con algún tipo de problema (discapacitados, enfermos, lesionados, etc.).

2. Hay que evitar escupir, fumar (aunque esté permitido), molestar con ruidos, música o voces, o realizar cualquier otra actividad que pueda molestar al resto de viajeros.

3. Moverse dando empujones, codazos o ejerciendo algún tipo de "fuerza". Es mejor opción, pedir "por favor" que nos dejen pasar, que nos hagan un hueco o que nos dejen entrar o salir.

En la calle

Papelera. Papelera en una calle Vladimer Shioshvili

Cuando vamos caminando por la calle también deberíamos respetar unas mínimas normas de cortesía que, por desgracia, se van perdiendo con demasiada rapidez.

Hay que circular siempre por la derecha, pero si se acompaña a una mujer, los hombres van por el lado más cercano a la calzada y las mujeres por el lado más cercano a los edificios -a la pared-. Si nos encontramos con personas que vienen de frente podemos ceder nuestra derecha, si es una mujer con un coche de niño, si alguien viene muy "cargado" de bolsas o paquetes, o bien si es una persona anciana. Algunas veces, también nos vemos en la obligación de ceder la derecha a esas personas tan tercas que se "adueñan" de la acera y nos obligan a ceder nuestra derecha para evitar un "conflicto", aunque ellas no caminen por el lado correcto.

"Las normas de comportamiento en público son importantes para convivir en sociedad"

Por supuesto, si nos apetece comer algo, si abrimos un paquete de tabaco, si abrimos una carta, un sobre o cualquier otra cosa que genere algún tipo de "residuo" no debemos tirar nada al suelo. Debemos esperar a encontrar una papelera y depositar la basura en ella -o si no la encontramos, lo guardamos hasta que lleguemos a casa o a un lugar donde podamos tirar esa "basura"-.

Si salimos a la calle con animales de compañía y estos hacen sus "necesidades" debemos recogerlas y depositarlas también en una papelera o contenedor. Hay que procurar utilizar siempre los espacios reservados a tal fin para "pasear" a nuestros animales de compañía.

Las puertas

Puerta. Sujeta una puerta Soda Head

Siempre que haya varias personas ante una puerta para entrar o salir, debemos ceder el paso a las mujeres y personas mayores -siempre con un límite si es un sitio muy transitado-. Si el sitio es muy pequeño, antes de entrar hay que dejar salir. Una anécdota muy curiosa sobre el tema de ceder el paso, fue una escena que yo presencié del enfado de una joven recriminando a un señor que la dejase pasar por su condición de mujer. El hombre amablemente le respondió lo siguiente:

- mire joven no le dejo pasar porque usted sea una señorita, le dejo pasar porque yo soy un caballero.

Sobran las palabras.

Ante una puerta, también es un buen detalle sostener la puerta a nuestro predecesor (sin tener en cuenta el sexo del mismo), y evitar darle un "portazo" en las narices. Siempre se debe dejar salir antes de entrar a un sitio -sobre todo en espacios pequeños-. Preferencia siempre al que sale respecto del que entra, salvo que usted ceda la entrada a una señora o a una persona mayor.

Aunque los tiempos han evolucionado favorablemente en este tema tan "tabú", una cosa es la tolerancia y otra el abuso y la falta de sensibilidad. Las manifestaciones amorosas demasiado "ardorosas" han de dejarse para sitios íntimos. No es agradable ver algunas escenas más propias de una película erótica en parques públicos delante de los niños o delante de personas mayores (aunque solo sea por respeto a ellas). No es por asustarse uno (que de pocas cosas se asusta hoy en día la gente) es por educación y respeto hacia terceras personas. Todos los extremos son malos y pasamos de la prohibición del beso al "strip-tease" público. Seamos sensatos.

Espectáculos con público

Teatro. Representación teatral Michael Coghlan

Todos hemos vivido alguna función de teatro o una sesión de cine, con un compañero "envidiable" de butaca. En cualquier tipo de espectáculo debemos guardar silencio y apagar el móvil. Evitar comer cosas "ruidosas" como patatas fritas, maicitos -quicos- y chucherías por el estilo. Tampoco hablar con nuestros compañeros de butaca o hacer comentarios en alto durante toda la función/sesión. No es correcto hacer ruidos "vocales" -como eructar- o cosas tan poco recomendables como quitarse los zapatos (no está en el salón de su casa) y, menos aún, si le "huelen" mucho los pies.

Buenos modales en escaleras y ascensores

Escaleras. Bajar escaleras VirtualWolf

Aunque algunas de estas reglas están un poco caducas, un hombre suele ir delante de una mujer cuando bajan unas escaleras (por si se cae, poder agarrarla). El hombre camina un poco por detrás de la mujer cuando suben las escaleras (por el mismo motivo, el tema del auxilio en caso de tener un traspié). Si la escalera es mecánica, debemos colocarnos bien a la derecha para dejar paso a quien desee subir más deprisa. Nunca se debe taponar con un grupo de gente las escaleras (ni las aceras, puertas de acceso, etcétera).

En un ascensor, según el protocolo, también entra antes un hombre que una mujer -este comportamiento viene de otras épocas en la que los ascensores no eran tan seguros como ahora. Era una forma de comprobar que todo estaba bien por parte del hombre que entraba primero-. Y en la medida de lo posible también se sale antes y se sujeta la puerta (si la tiene, claro). Aunque, en la actualidad, casi todas las puertas son automáticas.

Cuando hablamos de grandes ascensores, como los de edificios de oficinas, hospitales, etcétera, el movimiento debe ser algo más pragmático. Es decir, hay que ir a lo práctico. En estos casos salen las personas que están más cerca de la puerta. Cuidado con no colocarnos tapando los botones del ascensor. Cada persona que entra debe 'marcar' a que piso va, por lo que es una zona que debe estar siempre despejada y accesible. Si no fuera así, podemos preguntar al piso que va y presionar nosotros el botón si la persona no puede acceder a los botones.