Cómo untar y comer de forma correcta una rebanada pan o de cualquier otra pieza de pan

Normas de etiqueta en la mesa: la forma más adecuada de tomar una rebanada o pieza de pan con algún acompañamiento para untar

 

Cómo untar y comer una rebanada o tostada de pan de la forma más correcta posible. Las normas de etiqueta son fundamentales cuando estamos en la mesa protocolo.org

La sencilla regla de etiqueta para tomar cualquier alimento que se unte en un trozo de pan

En la mesa podemos encontrarnos con rebanadas de pan que podemos acompañar de deliciosas opciones para untar, como mantequilla, queso crema, paté, etcétera. En el ámbito doméstico, es común untar toda una rebanada y consumirla a pequeños mordiscos. Sin embargo, cuando nos encontramos en un entorno social, es importante adoptar una forma más apropiada para disfrutar de una rebanada de pan untada con estos sabrosos acompañamientos.

No es lo mismo en privado que delante de otras personas

En contextos sociales, las reglas de etiqueta juegan un papel fundamental en la forma en que nos comportamos y comemos en la mesa. Aunque deberíamos tener en cuenta en todos los ámbitos, cuando estamos con otras personas debemos ser un poco más cuidadosos.

Si estamos en un restaurante o invitados en una casa y nos ofrecen una rebanada de pan junto con algún acompañamiento para untar, debemos hacerlo de la forma más apropiada posible. Vamos a dar algunos sencillos consejos.

¿Untar toda la rebanada? ¿Trocearla en cachitos? Pasos a seguir

1. Troceamos la rebanada. Simplemente, con nuestra mano, partimos un trozo que podamos tomar de un solo bocado -incluso, de dos bocados-. No debemos utilizar ningún cubierto para trocear el pan. Troceamos solo el pedazo que vayamos a comer. No se trocea toda la rebanada o pieza de pan. Lo troceamos sobre el platillo de pan, no sobre la mesa para evitar llenar de migas el mantel.

2. Cubiertos comunes. Con una cucharita, pala, cuchillo o cubierto común que haya en la mesa, nos servimos un poco de mantequilla, queso crema, paté, etcétera, en nuestro plato. Con nuestros propios cubiertos ya podemos untar nuestro trocito de pan. Si no hay cubiertos comunes, es posible que nos pongan un recipiente para cada comensal con mermelada, mantequilla, trozo de paté, etcétera. En este caso podemos utilizar nuestros propios cubiertos.

3. Tomar de un solo bocado. Si hemos troceado bien nuestro pan nos podemos tomar el pedazo de un solo bocado. O bien, también podemos tomarlo de dos bocados.

No vamos a mentir. Cuántas veces, cuando las rebanadas de pan son pequeñas, las untamos en su totalidad y las tomamos de dos o tres bocados. Tampoco hay que ser tan inflexibles. Salvo en ambientes muy formales donde se deben seguir las reglas de una forma más estricta podemos ser un poco menos protocolarios.

Excepciones. Hay determinados patés y acompañamientos untables que se sirven con pan tostado. En muchos de estos casos, los debemos untar enteros, porque al partirlos los podemos desmigar. Al comerlos, tendremos mucho cuidado porque se suele partir con facilidad.

No hay que darle muchas vueltas. Partir un trocito de pan y untarlo con algún acompañamiento no tiene ningún secreto. Solo tenemos que fijarnos un poco para evitar hacerlo de una manera demasiado informal y casera. La tentación de comerlo a mordiscos puede ser muy grande.

Video consejo: cómo tomar una rebanada de pan con algún acompañamiento untable